Un buen croissant se reconoce por sus capas. Ese efecto se logra con el laminado: doblar varias veces una masa con una lámina de mantequilla fría.
Claves del laminado
- Masa y mantequilla a la misma consistencia.
- Trabajar en frío y descansar la masa entre cada pliegue.
- Tres pliegues simples dan cerca de 27 capas de mantequilla.
En nuestra bollería usamos esta técnica para croissants, pan de chocolate, danesas y rollos.
Contenido de propuesta estudiantil (INACAP · DDB403).
